El Dakar afronta su recta final con un ganador seguro: el equipo Volkswagen. A día de hoy tiene a los tres primeros clasificados en la general con una ventaja destacadísima sobre sus perseguidores. Tiene un triplete, el podio copado, el sueño de cualquier marca que participa en cualquier competición. Sólo queda por dilucidar el órden en el cajón en Buenos Aires. Y, por lo que dicen los mandamases de la escuadra teutona, tendrá que ser la carrera misma la que lo resuelva.
La escudería alemana, que ocupa ahora mismo las tres primeras plazas del podio, ha anunciado que no tiene intenciones de dar órdenes de equipo en favor de ninguno de los tres corredores.
El Dakar afronta su recta final con un ganador seguro: el equipo Volkswagen. A día de hoy tiene a los tres primeros clasificados en la general con una ventaja destacadísima sobre sus perseguidores. Tiene un triplete, el podio copado, el sueño de cualquier marca que participa en cualquier competición. Sólo queda por dilucidar el órden en el cajón en Buenos Aires. Y, por lo que dicen los mandamases de la escuadra teutona, tendrá que ser la carrera misma la que lo resuelva.
El año pasado, la firma germana también tenía un triplete, pero Sainz sufrió un accidente y, entonces, decidieron dar órdenes de equipo para asegurar, al menos, el doblete. Así sucedió con el triunfo de Giniel de Villiers y el segundo puesto de Mark Miller quien, impotente, no pudo disputarle el rally al sudafricano en las dos últimas etapas. Les acompañó sobre el podio Robby Gordon con su Hummer. Sin embargo, en 2010, el conjunto alemán no parece dispuesto a dar indicaciones a sus pilotos. Al menos eso es lo que aseguran de cara a la opinión pública. “Posiblemente, éste sea el Dakar más duro de la historia. Nuestros pilotos son libres. Yo amo el deporte. Volkswagen, también y queremos que haya juego limpio hasta el final”, advierte Kris Nissen, el director del equipo.
Esta medida perjudica a Sainz quien, al ser primero, agradecería un poco menos de lucha por parte de sus rivales, Al-Attiyah y Miller. Carlos ya se hace a la idea de que será el raid quien dicte sentencia. “Muchos piensan que el rally estará decidido cuando lleguemos a Chile. Sin embargo, yo tengo mucho respeto por las etapas en Argentina. Si Kris dice eso, habrá que creerle”, sentencia. La única órden hasta ahora ha sido a De Villers. El aún campeón debe rodar lo más cerca de los tres aspirantes y echarles una mano en lo que necesiten. De hecho, siempre lleva tres ruedas de repuesto, por si acaso. “Yo sólo sigo en el Dakar para ayudar a mis compañeros en lo que haga falta. Lo hago muy gustosamente”, admite.
Sin embargo, no todos tienen tan claro que no vaya a haber ’sugerencias’ hasta la capital argentina. Así, por ejemplo, el ganador de la prueba en 1983, seis veces vencedor de las 24 horas de Le Mans y dos subcampeón de la Fórmula 1, Jackie Ickx, de visita en el rally, es consciente de la papeleta que tienen en el equipo líder. “Kris tiene una situación difícil. Tiene el triplete, pero tiene que parar el egoísmo de cada piloto. Tengo que apreciar que dé libertad. Ése es el espíritu del Dakar”, señala el belga. Veremos si, con el paso de los días, la situación continúa.
Fuente: marca.com
Foto: AP Photo/Natacha Pisarenko